Muchas personas oran, trabajan y se esfuerzan… pero el dinero nunca alcanza y los conflictos en casa siempre regresan. No es casualidad. Cuando una carga heredada no se entrega a Dios, sigue pasando de generación en generación — y tú puedes ser quien la detenga.
Permanecer con esas cargas es dejar la puerta abierta para que sigan.
Renunciar a ellas en el nombre de Jesús es cerrarla para siempre.
El mismo kit completo, por un precio que no volverás a ver.
Tienes 7 días para escuchar los audios y vivir el devocional. Si no sientes que tu vida espiritual fue edificada, te devolvemos el 100% de tu dinero.
Lo que no se entrega a Dios, se repite.
Lo que se entrega, termina contigo.
"Mas el justo por su fe vivirá." — Habacuc 2:4